Conocer la respuesta a esta pregunta nos permite descubrir qué factores condicionan la erosión y qué medidas podemos llevar a cabo para minimizar sus efectos. Nuestra conducción puede afectar a la forma en que se desgastan los neumáticos y es recomendable elegir un tipo de goma que se ajuste a nuestras necesidades diarias y recorridos habituales. Cuestiones como una presión inadecuada, sobrecargas en el maletero, impactos, la meteorología, frenazos bruscos o una conducción “a tirones” pueden condicionar y afectar negativamente al rendimiento y vida útil del neumático.

El desgaste en los neumáticos nos expone a un alto riesgo de sufrir accidentes relacionados con los pinchazos o el aquaplaning. Según la época del año, la erosión de la goma puede afectar de diferentes formas: en verano, por ejemplo, un neumático demasiado liso disminuye sus prestaciones sobre el suelo húmedo y puede provocar una pérdida de control del vehículo.

El truco de la moneda:

Un recurso más cómodo y rápido es utilizar una moneda para medir la profundidad y el desgaste de los neumáticos:

  • Para un neumático de verano, usa una moneda de 1 €: si las estrellas grabadas en el borde de la moneda son visibles, tienes que cambiar el neumático.
  • Para un neumático de invierno, coge una moneda de 2 €: si el borde externo plateado sobresale de la ranura, es que el neumático está desgastado.
  • Desgaste mayor por el centro de la banda de rodadura del neumático

    Esto suele indicar que se lleva habitualmente una presión de inflado superior a la recomendada, por lo que roza más el centro y por eso se desgasta más. La medida correctora es simple: inflar un poco menos los neumáticos, a la presión adecuada. También puede suceder en coches de alta cilindrada con mucha potencia, cuando se acostumbra a acelerar con mucha contundencia.

    Desgaste mayor por los dos laterales de la banda de rodadura del neumático

    Esto suele indicar que se lleva habitualmente una presión de inflado menor a la recomendada, por lo que el neumático se aplasta más y rozan más los laterales y por eso se desgastan. De nuevo la medida correctora es simple: hay que inflar un poco más los neumáticos y revisar la presión con más frecuencia. No olvidemos que una presión demasiado baja es menos seguro y además aumenta el consumo de carburante.

    Desgaste mayor por un solo lateral, el exterior, o el interior

    Esto suele indicar que la dirección está desalineada. Si se desgasta más por el interior hay un exceso de caída positiva o divergencia. Si se desgasta más por el exterior hay un exceso de caída negativa o convergencia. La medida correctora es ir al taller a alinear la dirección.

    Desgaste mayor por el lateral exterior en plano inclinado suave de la banda de rodadura, sin dirección desalineada

    Suele indicar que se pasa por curva a una velocidad alta. Como se produce más apoyo en el sentido centrífugo, o sea, hacia afuera de la curva, también se gasta un poco más el exterior del neumático del apoyo. La medida correctora es circular un poco más despacio en curvas, rotondas y giros.

    Desgaste en diagonal de la banda de rodadura del neumático (a 45 grados)

    Es poco habitual, y en caso de aparecer, se presenta en las ruedas izquierdas, y más cuando el coche es de tracción delantera. Suele ser debido a una carretera con demasiada pendiente de evacuación del agua hacia la cuneta que hace que el coche no pise en plano horizontal, o por tolerancias de ajuste del vehículo excesivas. La medida en este caso es pasarse por el taller.

    Desgaste en bandas transversales de la banda de rodadura del neumático

    Suele indicar que la rueda está mal equilibrada. La medida a tomar en este caso es ir al taller y re-equilibrarla.

    Desgaste irregular de la banda de rodadura del neumático

    Esto se puede explicar como desgaste en forma de manchas que aparecen sin orden por la banda de rodadura. Suele indicar amortiguadores en muy mal estado. La medida correctora es pasarse por el taller a poner amortiguadores nuevos.

    Desgaste plano y localizado de la banda de rodadura del neumático

    Esto se denomina coloquialmente como «hacer un plano», suele producirse al dar un frenazo muy brusco en el que se bloquean las ruedas y entonces deslizan sobre el asfalto. Si no es muy grave no tiene porqué hacerse nada, pero podría notarse cierta vibración en la dirección, y si es así, no queda otra más que cambiar el neumático por uno nuevo. Podría ser debido también, aunque es poco probable, a un fallo en los frenos. Se puede pasar por el taller a descartarlo.

    Desgaste en dientes de sierra de la banda de rodadura del neumático

    En condiciones normales esto se va a producir casi siempre, pero el efecto es muy sutil, y no revierte mayor problema. Suele darse más si se hacen largos viajes por autopista, con pocas curvas y velocidad constante. Si el efecto de diente de sierra o escalonado es muy grande (lo cual es muy poco habitual), hay que pasarse por el taller a investigarlo (podría haber problemas de geometría).

    En condiciones normales, y aunque el coche no presente ninguna anomalía, es difícil que se gasten todos los neumáticos por igual. Normalmente el neumático delantero izquierdo se desgasta un poco más, y los neumáticos del eje motriz se suelen desgastar un poco más que los neumáticos del eje libre.

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